Las lenguas romances
Las lenguas romances son hermanas entre sÃ. Es cada una de ellas descienden de una misma rama que es
la latina. Haciendo un poco de historia, rememoremos un poco como aparecieron estas lenguas.
El latÃn, fue por más de 1,500 años la lengua por excelencia del Imperio Romano y esto especÃficamente significó toda Europa. Como toda lengua que se extendÃa por un vasto territorio, esta sufrió varios cambios debido a sus influencias externas y también al paso de los años. Por tanto, a medida que esta lengua se esparcÃa por diferentes geografÃas, el latÃn iba adquiriendo o incorporando las otras lenguas que existÃan en tales territorios. Sin embargo, tales lenguas no tuvieron un aporte pasivo para el idioma sino que mellaron su estructura gramatical, tanto asà que con el tiempo, las personas que decÃan hablar latÃn, hablaban un idioma que se podÃa entrever que tenÃa que ver con este pero ya no era el latÃn propiamente dicho.
Es asà como con el paso de los años y mucho más que esto, con el pasar de los siglos, las personas se dieron cuenta que las estructuras gramaticales de su habla eran bastante distintas a las que aún se mantenÃan en su escritura. Y por tanto, era evidente que el latÃn, ya se habÃa dejado de hablar. No hay una fecha exacta en la que se sepa cuándo el latÃn, especÃficamente, se dejó de hablar, lo que hay es una evolución producto de las múltiples influencias de sus vecinos y pueblos conquistados, y además la constante del tiempo que todo lo cambia.
Por tanto, las lenguas que se originaron debido al desuso del latÃn se llamaron las ‘lenguas romances’, lo que quiere decir lengua proveniente de roma. Estas lenguas son las primeras evidencias del cambio del latÃn y son: el español, el portugués, el francés, el italiano y el rumano (hay algunas otras, pero tienen una pequeña distribución geográfica a diferencia de estas que son de uso masivo). Por tanto cada una de estas mantiene rasgos en común como por ejemplo sus raÃces idiomáticas en sus palabras que fluctúan entre el 90% y 95% de ascendencia latina.
AsÃ, las lenguas romances fueron las futuras herramientas colonizadoras de los siguientes territorios conquistados por Europa (asà como lo fue el latÃn para el resto del continente europeo). España conquistó parte de América Central y América del Sur, y por tanto la próxima lengua a hablarse en tales territorios, de manera unificadora, fue el español; Portugal conquistó el vasto territorio brasilero y por tanto la lengua a hablarse en tal geografÃa fue el portugués; Francia hizo lo propio con Bélgica, Canadá, Ruanda y Costa de Marfil y ahora, las lenguas que se hablan en tales paÃses son el francés. Sin embargo, cabe aclarar que las lenguas de estos paÃses no son exactamente las lenguas que sus colonizadores hablaban, sino que varias de ellas (sino todas) han sufrido una suerte de hibridación como muestra del vÃnculo entre ambas partes: lenguas nativas y la lengua del conquistador.

