La China del cine: el arte marcial por excelencia.
Cuando alguien me menciona China, lo primero que se me viene a la mente no es su gran muralla, Hong Kong o saber que su idioma es el más hablando en el mundo. Al contrario, lo primero que pienso es en su cine de artes marciales.
Pues uno de los pasatiempos que tengo y que más extraña a mis amigos es mi afición por las pelÃculas de artes marciales. Y no por cualquier tipo de pelÃcula, sino esas ambientadas en la china antigua o a principios del Siglo XX (que fueron rodados entre los 50’s y 70’s) donde el héroe trata de vengar la muerte de su maestro y amigos.
Vamos, todos alguna vez han visto alguna. No se pueden olvidar esos primeros planos de rostros concentrados a punto de lanzar un golpe mortal, ni a los maestros de artes marciales con largas barbas blancas que acarician con sus manos. Mucho menos a la heroÃna que es golpeada sin ninguna culpa por el ‘malo’ de la pelÃcula. Ni al gran Malvado que tras una encarnizada lucha con el joven héroe, muere contrayéndo su cuerpo en medio de un pastizal, llevándose la mano al pecho, con una mirada entre sorpresa e incredulidad mientras un hilo de sangre cae por su boca.
Y es sobre todo, algunos de los finales que se han quedado en mi mente por alguna extraña razón: el héroe (si tiene suerte acompañado por su amada) se aleja poco a poco caminado entre la hierba mientras la imagen en la pantalla se estira y da paso a caracteres ininteligibles, que hay que suponer son los créditos de la pelÃcula.
Por supuesto, uno no puede olvidar los particulares movimientos de los actores y no solo a la hora de pelear. Por ejemplo cuando hablan con sus maestros, bajan la vista, o cuando responden lo hacen con marcado movimiento de cabeza.
Y claro, un apartado a parte lo tienen las perfectas coreografÃas que se pueden apreciar en las peleas de las pelÃculas. Porque quien ve una pelÃcula oriental de artes marciales no se topa con un héroe que anda por ahà repartiendo patadas al puro estilo de la pelea callejera.
Al contrario, las peleas de artes marciales orientales son todo un deleite visual, claro que a veces es exagerado, pero alguien como yo nunca se cansa de ver los golpes en cámara lenta, ni los saltos increÃbles de los luchadores. Además es precisamente una coreografÃa, no hay golpes reales, todo está calculado para formar un conjunto armonioso de gente que aunque baila, da la impresión de que pelea.
Definitivamente muchos le debemos, los fanáticos de este género de cine, a Bruce Lee por ser quien despertara en occidente el furor por las artes marciales y las pelÃculas sobre estas.
Bruce Lee no nació en China, pero trajo consigo toda una larga tradición milenaria. Tampoco fue exclusivamente un actor, fue un maestro de artes marciales y elaboró toda una filosofÃa, se puede decir que no era la filosofÃa la que giraba en torno a las tácticas de pelea, sino que el arte marcial giraba en torno a la filosofÃa.
Jackie Chan es actualmente un reconocido actor de artes marciales, después de Bruce Lee sin duda es el más conocido. Actualmente la mayorÃa de personas lo reconocerán por sus comedias de vaqueros y espÃas torpes. Sin embargo tuve la oportunidad de ver sus pelÃculas más antiguas. Su vena cómica es innegable, pero el contexto en que las tramas se hacÃan eran las clásicas y seguÃan las mismas pautas del cine de artes marciales hecho allá entre los 50’s y 60’s.
Sola vez tuve una oportunidad de ver una pelÃcula de Jackie Chan de temática y final trágico. No la recuerdo claramente, solo se que era de tinte exclusivamente nacionalista en donde se destacaba el conflicto entre China y Japón. No solo fue la única pelÃcula de talante serio que vi de este actor, sino también la única en donde él morÃa, acribillado y de forma heroica.
Nada más curioso, aunque esto me trae a la mente que Bruce Lee hizo sus pininos en el género de la comedia antes de hacerse un actor marcial de pelÃculas más bien serias.
No encuentro una forma clara de explicar mi afición por este género, se que puede resultar algo estrambótico, exagerado o si se le compara con las modernas tecnologÃa de hoy, sus escenas de peleas no parecen tan ‘efectivas’.
Sin embargo hay algo en lo tradicional de sus peleas, en sus temáticas nacionalistas y heroicas antes que románticas, que siempre llama mi atención. Incluso su música, los gestos exagerados de los malvados, el drama que sufre el héroe, la venganza que se planea después de la tragedia.
Ver una pelÃcula de artes marciales no es solo entrar en contacto con una pequeña parte de China, sino con una de sus más peculiares formas de entender su cultura en relación con el mundo que la rodea.
Para mi no hay nada más divertido que ver una de las viejas pelÃculas de Lee o Chan, cuando ellos mismos realizaban sus acrobacias y peleas, cuando eran jóvenes y se reflejaba precisamente esa inspiración ingenua y leal en sus pelÃculas.

