El francés que no puedes aprender en clase.
Qué onda con el transplante de rostro de la francesa Isabelle Dinoire, leo y releo la noticia y me parece sacada de alguna novela de ciencia ficción, eso sÃ, prefiero alejarme de las fotos, puede que suene duro pero es la verdad. Pero bueno, al menos le han podido dar ‘algo’ de calidad de vida a una persona, porque en estos casos no creo que uno deba solo apegarse a un protocolo de ‘solo si es que su vida peligra’ pues en este mundo no solo están los casos de ‘vida o muerte’ sino los de ‘vida o vida’. Y criticar el transplante es una polémica de nunca acabar.
De todos modos sigue siendo un asunto muy truculento, aún cuando haya sido por buena causa, todos los lÃos éticos, morales o psicológicos rebullen y todo el mundo quiere dar su opinión, como yo.
Aunque no es solo el transplante de rostro lo que me llamó la atención sino el hecho de que la cirugÃa se diera a cabo en Francia. Esto deja ver que Francia no es solo un paÃs famoso por su comida, su moda y sus pelÃculas, sino que también tiene un alto nivel en lo que es medicina (y vendedores de ilusiones, como los cirujanos plásticos).
A mà nunca se me ocurrió pensar en Francia como un paÃs ligado a los avances en medicina, no es que pensara que tienen un servicio médico pésimo pero es que hay otras cosas que siempre llaman más la atención de Francia que un asunto como este de la cirugÃa estética.
Cuando estuve en Francia hace dos años (al mismo tiempo en que esta mujer pasaba por esa desgracia) lo hice por estudios. Realmente cuando llevaba francés en la escuela de idiomas de Barcelona, era un cero a la izquierda, parecÃa que hablaba cualquier cosa menos francés y mis notas en pronunciación eran una calamidad.
Por eso me sugirieron -si es que querÃa claro, pues también podÃa quedarme solo leyendo y escuchando bien el francés- que hiciera un viaje a Francia para mejorar mi pronunciación. Y es que estando en el mismo paÃs donde se habla la lengua te vez obligada (emocionalmente) a tener un buen manejo del idioma, y más aún conociendo cómo son los franceses… Para mà fue todo un descubrimiento, sobre todo cuando tuve que enfrentarme al francés en ParÃs, realmente es un francés que no puedes aprender en clases y sobre todo si tienes los mismo problemas de pronunciación que yo.
Francia es un lugar muy interesante, visité muchos lugares como Versalles y el cementerio de ParÃs (afición necrológica) en donde se encuentran enterrados artistas de todo tipo (y todos geniales), desde Morryson hasta Wilde y Vallejo o VÃctor Noir (bueno este último no es un ‘artista’ en sÃ, la anécdota de su ‘fama’ es muy picante y de risa).
Además al caminar por el centro de ParÃs te topabas con todo tipo de gente, literalmente, desde personas con ropa extravagante hasta una pareja de ancianos encantadores que parecÃan casados toda su vida, un grupo de turcos, japoneses con sus cámaras, toda una mezcla de culturas. Lo que menos me gustó fue la torre Eiffel (¿qué de bonito tiene una enorme masa de metal en medio de una ciudad tan hermosa?).
Las clases que tomé me resultaron muy buenas, sobre todo porque me tenÃan prohibido hablar español (y no podÃa pues no habÃa nadie de España en mi grupo) asà que me veÃa obligada a practicar el francés, además habÃan otras personas que hablaban peor que yo (esto fue más bien bueno para mi ego).

