Amor por el italiano.
Siempre me a gustado el italiano. Siento que es un idioma muy romántico y musical. La verdad mi primera motivación por aprender italiano fue que me enamoré de un chico de intercambio escolar un año mayor que yo.
Definitivamente nunca tuve el valor de acercarme a él y con mis amigas nos pasábamos horas hablando sobre este chico tan guapo y que hablaba un idioma tan melodioso.
Ya que en esa época tenÃa quince años ahora no me da vergüenza confesar que empecé a estudiar italiano a las pocas semanas que vi a este muchacho (además que internet te permite el alegre anonimato), cuando una es tan joven a veces lleva las niñerÃas del romanticismo hasta niveles nunca antes pensados, y bueno, en esa época, para mÃ, lo que sentÃa era amor.
Y bueno, cuando este chico se fue, luego de pasar seis meses en la escuela, quedé desconsolada como mis otras amigas. Pero claro, yo habÃa llevado las cosas al extremo de aprender italiano para encontrar la forma de hablarle y mis planes se vieron truncados con su partida.
Pero otro punto a favor de ser una quinceañera es que el amor viene y se va, además que una olvida fácilmente. Y en pocos meses ya me habÃa olvidado de mi pequeño romance inventado, sin embargo mi afición por el italiano no se habÃa esfumado.
Ya que me habÃa estado yendo muy bien en mis lecciones en la escuela de italiano, decidà seguir estudiándolo y como mi desempeño en el colegio seguÃa en buen curso mis padres no se opusieron.
Sin querer pasé tres años aprendiendo italiano, y déjenme decirles que no es una cosa fácil, hay que ponerle mucho empeño pero a la vez es una idioma tan musical que hablarlo es como cantar (y a mà me gusta mucho cantar).
Luego de esos tres años y por mi excelente desempeño en la escuela de idiomas, me ofrecieron la oportunidad de ir a estudiar italiano a la mismÃsima Italia. El dÃa en que me enteré esto casi me ahogo de la risa que me entró por lo contenta que me puse. Mis padres también se sintieron orgullosos y yo acepté viajar a Italia.
Fue asà como preparé mi viaje de lo más emocionada, empaqué por las dudas un diccionario español-italiano, sin embargo nunca lo utilicé y al final se lo regalé a mi profesora de italiano de la escuela de idiomas.
Debido a que mi nivel de italiano era avanzado (nivel cuatro de cinco) la orientación de mis lecciones en la escuela de idiomas era enseñarme a comunicarme de una manera natural con las personas, esto implicaba también el poder transmitir todo tipo de ideas y no únicamente las consabidas fórmulas de ‘cuánto cuesta, dónde estoy’ etc.
Mi escuela de idiomas se encontraba en Florencia (la región Toscana), demás está decir que me sentÃa en una pelÃcula romántica, las calles eran hermosas y el centro histórico de ensueño. Para ser honesta nunca me olvidé de mi pequeño amor de juventud y cuando caminaba por la ciudad con las amigas que hice en la escuela de idiomas miraba a los chicos que pasaban a ver si alguno era el muchacho de intercambio.
Pero bueno, no solo de amor vive el hombre (o la mujer en este caso) y aunque nunca vi a este chico conocà a mucha gente divertida, los italianos tienen un sentido del humor muy extraño pero gracioso y hay chicos que realmente una no puede creer que sean humanos de lo guapos que son. Además aprender italiano me ayudó mucho sin pensarlo, ahora que estoy terminando enfermerÃa pienso ir a trabajar a Italia y con mi conocimiento del idioma y con las recomendaciones de la escuela de idiomas y de mis profesores de la especialidad no creo que tenga ningún problema al postularme a algún trabajo.


Hola! he encontrado tu pagina por casualidad, me ha gustado tu manera de ver los idiomas, yo ahora mismo estoy pensando en lanzarme a aprender finalmente uno, no se si ir a irlanda a aprender ingles (que llevo toda la vida intentando aprender) o decantarme por el italiano que no se naa e ir como tu a la toscana porque tambien estoy enamorada del idioma.
Que harias? recomiendame algo?
Comment by Myri — December 8, 2007 @ 9:40 am